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portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

Después de la medianoche

Las tres de la mañana, dormía plácidamente, de repente algo me despertó. Un ruido en la puerta de mi recámara que da al pasillo, igual que otras dos recámaras contiguas .Puse toda mi atención con el oído alerta, volví a escuchar un ruido. Al tiempo que prendía la luz pregunté ¿quien anda ahí?, es obvio que si era alguien extraño no me respondería, pero en ese momento no lo pensé.
Silencio absoluto, apagué la luz y para dominar mi intranquilidad o mi miedo me dije que tal vez había escuchado mal, así que regresé a la cama para intentar dormir, pero recién me acostaba y de nuevo ruido en la puerta. Me levanté rápido y prendí la luz otra vez, para mi sorpresa vi que la manija de la puerta se movía ligeramente, ahora si me asusté de verdad.
Busqué conque defenderme por si alguien forzaba la puerta y milagrosamente encontré en el closet un trozo de madera el cual afiancé a la manera de un bate de beisbol y pregunté otra vez ¿Quién? Con la voz mas firme que pude. Nuevamente silencio absoluto.
Me armé de valor con mi arma improvisada y de un tirón abrí la puerta para sorprender a un supuesto agresor o ladrón. No había nadie, el pasillo se encontraba vacío. Con el corazón golpeándome el pecho, cerré, apagué la luz y puse mi oreja en la puerta para escuchar mejor. Nuevamente se movió lentamente la manija de la puerta lentamente y casi al mismo tiempo que prendía la luz, abrí rápidamente la puerta …el pasillo vacío.
Con la puerta abierta moví la manija de la puerta varias veces y como bólido salió por debajo de la puerta un pequeño ratoncito y se perdió quien sabe por donde. Seguramente escondido en el tambor de la puerta subió a la manija y al moverse movía esta y ocasionaba el ruido que yo escuché.
El temor se esfumó como el ratón y el corazón volvió a latir normalmente, los músculos se relajaron, el trozo de madera volvió a su lugar y yo a mi cama para volver a dormir.
Condenado ratón que susto me pegó, o pobrecito ratón que susto le pegué, que huyó despavorido.
A decir verdad esto lo cuento como si fuera cuento, pero fue la puritita verdad.


Gatica

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Publicado el: 13-02-2016
Última modificación: 00-00-0000


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