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" HISTORIA DE UN ABANICO "

Es una historia larguita la que os voy a contar Como la encuentro bonita, y ha sido realidad, Podré decir la verdad, como siempre yo he hecho. No he querido presumir, pero con verdad confieso que fui una gran figura, de cante y baile español Como fui recorriendo el mundo, lo tuve que ampliar de mexicana, de boleros, llegué a cantar tantas amigos, Que nunca terminaría, y por eso, fui una figura famosa. En Valencia un homenaje me hicieron, “que homenaje”De canastas y de de ramos de flores, se llenó el escenario. En uno de gran tamaño había dentro, un abanico precioso, En el
iba una pintura de un pintor famoso, era mía la fotografía pues salió de un abanico de propaganda que entregaban en mano cada día. Era la primera vez que esa propaganda hacían, la repartían en bares, hoteles, propaganda de mano, hacían de una figura esa figura era yo, y en ella, una foto mía, la que le inspiró al pintor. El pie del abanico era todo encaje de marfil. ¡era precioso! Al dorso del abanico iba, una reproducción del famoso pintor Goya. Era jugando al corro las niñas, por eso puso la gallinita ciega. En otras canastas había otros regalos, y que prefiero callarlo. Como había tantas flores, di la orden de llevarlas a la Virgen Nuestra Señora de los Desamparados. La patrona de Valencia. Eso causó un gran impacto, no era costumbre hacer eso. Como todo se termina, mi contrato terminó, me llovían los contratos Era una sala de Fiestas, pues iba muy bien pagada. El debut, “Hay madre mía” cuantas flores, cantaba una canción de Carmen Miranda, y me vi envuelta entre flores, en esa Valencia hermosa, se desvivía. Por los artistas de fama, que la fama te la dan ellos, creo que son los mejores Pues reconocen el arte, grandes artistas salieron, Concha Piquer tonadillera Que la vuelta al mundo ha dado, y que ha sido la mejor yo así la considero, y que era “valenciana” Como seguí trabajando, a Mallorca yo me fui, y siempre con mi abanico, Por muchas manos pasó, y alguien lo recordará, y por eso yo lo cuento alguno recordara, y si lee mi Relato poema, que me deje un mensajito, Que el abanico existió, y que lo diga clarito, de que vio mi abanico .En Tenerife está en el juzgado una denuncia, del abanico y un broche. Como se cundió la voz de la denuncia, el abanico aparece pero roto, una varilla tenía despegada, la alegría que me dio, mandé que lo arreglaran. Estaba en la calle Castillo, y en una bocacalle había una casa que los arreglaban Y allí me fui corriendo, lo miraron les gustó, y dijo lo pegaría, solo eso tenía. Pero me llegó un contrato de Sevilla, era la feria, y contentas nos pusimos. Pues un contrato en Sevilla, nada menos que en la feria es una suerte, con los preparativos del viaje, me olvidé del abanico, es normal en este caso. El contrato allí fue largo, tres meses duró. Como no soportaba el calor, y a Mallorca yo llamé, y con Pepe Tous hablé y se lo dije, pues veniros me dijo enseguida, contrato no faltará pues era muy conocida. Teresita Vázquez, con su Ballet en grandes carteles iba.
Para Santander, tenía otro ya preparado, yo alargaba las fechas, hacía lo que quería. En Madrid esperaban fecha, les dije que para octubre, yo les diría la fecha, el 15 era mi Santo, y pasarlo allí quería. Así pasaron las fechas, dos meses justos. En Santander era verano, buenas playas buen pescado, fuimos para quince días, y allí se pasó el verano. Allí empecé a resentirme otra vez de mis bronquios, aquel clima no me iba. Se lo dije al empresario, y querían prorrogarme, pues les levanté un embargo, y soltarme no querían, les dije que lo sentía, en Madrid ya me esperaban. La fecha muy buena en octubre, y ya quedó concretado.

En Madrid un acierto, el éxito asegurado. Allí me encontré con Machin, le conocí en Barcelona, el dinero que ganó cantado, en un negocio todo lo perdió. Pero pasemos por alto, yo cuento lo que pasó con mi abanico. En Madrid no querían nos fuéramos, había gustado mucho, buen repertorio. El contrato era de una mes prorrogable, pero a los quince días, ya se hablo de la prorroga. Me llamaban de otros sitios importantes de moda, uno de ellos era Villa Rosa, muy de moda en aquel tiempo, pagaban muy bien, pero yo me encontraba muy a gusto en Rio, una gran Sala de Fiestas cercana al Bernabeu,( Campo de Futbol )me hice muy amiga de los dueños, yo llegaba sobre las doce de la noche, para hacer el primer pase de atracciones, siempre salía con Angelita la dueña, y con ella fui al debut de Concha Velasco, Con la compañía de Celia Gámez, con el Aguila de Fuego, iba de conjunto, era muy guapa y muy joven era el año 1952, por eso sé los años que tiene, no los que ella dice tener. Cada uno es libre de quitarse los que quiera. Yo nunca escondí mi fecha de nacimiento, con eso no se engaña, y soy mucho más mayor que ella, pero está muy guapa y es una gran artista polifacética, no todos lo podemos decir, creo que ha sido la mejor en los últimos años. Aprovechando que estaba con la dueña cuando fui al Teatro, ya le insinué que tenía que dejarlo, los médicos a sí me lo aconsejaron. Le dije que pondría una gran figura, y mucho más joven que yo, y muy buena artista, me contestó enseguida que el Ballet si mi, ya no sería lo mismo, estaba muy disciplinado era como una familia. Yo lo sentía, pero mi salud y mi vida, era lo primero que me dijeron los Médicos. Angelita me subía mucho más de lo que cobraba. Pero no era cuestión de dinero si no de mi salud. Yo le dije que probaríamos a ver el resultado. Cuando trabajé en Santander, vi el traspaso de una sala de Fiestas, y no corta ni perezosa, escribí a un amigo de Hacienda que mirara si no lo habían traspasado ya,

A vuelta de correo me dijo que no, y que había hecho gestiones, de cuanto era el traspaso, como el precio me pareció bien, le dije que diera un adelanto de dinero en señal, y que viera las reformas que habría que hacerle. Me contestó que lo habían reformado y que estaba `para empezar a trabajar. Hablé con los dueños de Madrid, y con la nueva figura para mi ballet, haríamos una prueba y si no le interesaba, me lo llevaría para Santander. Así es como dejé el Teatro, se me hizo un gran Homenaje en el Castellana Hiltón, los camareros iban vestidos de bandoleros estilo cordobés nuy andaluz y quedó muy bonito. Fue al mediodía un aperitivo que sirvió de almuerzo de lo mucho que allí había. Se invitó a todo el mundo, hasta los huéspedes se unieron a la fiesta. Entre mis mejores amigas, Estaba Nini Montiam, Tota Alba, Trini Alonso, y un largo ecetra. Lloré de la emoción le decía adios al Teatro y Salas de fiestas. Era, el año 1953 con tanto jaleo yo ni me acordaba de mi abanico, eran muchas cosas las que llevaba como empresaria. La Revista Critica me hizo una entrevista, y alguna más después que conservo.

La sala de Fiestas, era Antigua Kursal Tierruca, era de una gran envergadura, muchos empleados, pues era Restaurante también con atracciones. Dejemos esto, pues para una mujer sola y joven, aunque había un encargado del dueño de la casa para fiscalizar el negocio, pero cayó enfermo y grave, tenía tuberculosis y no estaba asegurado. El dueño solo pensaba en el dinero. Por humanidad lo hice yo, es largo de contar, no quiero pasar por una hermanita de la caridad, pero si enfrentarme con la Madre superiora del Hospital Valdecilla, en donde quedó ingresado, después de mover Roma con Santiago, pues parecía la dueña ella, me tocó batallar pero quedó ingresado, y yo, con una complicación más. Esta es parte de la historia de mi abanico, y que alguien lo ponga en duda me duele. Hago un repasito pues para mi se queda lo que me tocó trabajar y sufrir, la vida no es de rositas. Mi Ballet me lo llevé a Santander, hasta que le conseguí contrato para Lisboa (Portugal) allí pasó seis meses en la misma Sala Fontoria. Como no pueden pasar de los deis meses, vino a España lleno triunfos, con una copa y las dos banderas, la portuguesa y la española, más de un viaje me tocó hacer para ver como marchaba, dejando el negocio de Santander. Mucho trabajo para una mujer sola, menos mal que Luis el encargado, tenía una mujer muy buena y me ayudó mucho en la curación de su marido, el dueño del negocio que no lo tenía asegurado ni un duro. Yo iba a Portugal alguna vez para vigilar mi otro negocio, y me servía de descanso, mucho sol y unas playas maravillosas, que no cuento de sus bellezas de nuestro País vecino.

El Clima de Santander era tan frio y humedo, que mi salud se empezó a resentir, me pasaba más tiempo en cama, los bronquios ya empezaron a ponerse peor, y una consulta de Médicos, me aconsejó que me tenía que ir de Santander, el clima frio y húmedo. Peligraba mi salud y mi vida en plena juventud, tenía 36 años, y que mientras se arreglaban las cosas, pasaron dos años para venir a Málaga, que es a donde me aconsejaron los Médicos por su sol y su buen clima. Aquí he pasado mas de cincuenta años, primero con mis negocios, pues el Battet se volvió para Lisboa por su cuenta, yo entregada a los demás, pues hay mucha gente que nos necesita, Siempre hay que mirar atrás, y ser util para cuando nos llegue nuestra hora, ir con las manos llenas, y creo he cumplido mi misión. Pero como no ocurra un milagrito, me voy sin el abanico. Veremos si alguien lee este pequeño Relato, y si tiene conciencia lo entrega, “ EL ABANICO EXISTIÓ. En Valencia lo vio mucha gente, y en Tenerife también. Encarna Sánchez, leyó una carta que yo le mandé, y yo la escuché como decía. LA COPE, llegará hasta donde tenga que llegar hasta encontrarlo. Pero se nos fue para siempre. ( guardo borrador ) Si alguien escuchó la carta que lo diga. está amarilla de tanto tiempo. “pero hay milagritos”
Veremos si tengo suerte.. Daría una buena gratificación










Teresita Vázquez

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 30-04-2006
Última modificación: 00-00-0000


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Es una historia larguita la que os voy a contar Como la encuentro bonita, y ha sido realidad, Podré decir la verdad, como siempre yo he hecho. No he querido presumir, pero con verdad confieso que fui una gran figura, de cante y baile español Como fui recorriendo el mundo, lo tuve que ampliar de mexicana, de boleros, llegué a cantar tantas amigos, Que nunca terminaría, y por eso, fui una figura famosa. En Valencia un homenaje me hicieron, “que homenaje”De canastas y de de ramos de flores, se llenó el escenario. En uno de gran tamaño había dentro, un abanico precioso, En el
iba una pintura de un pintor famoso, era mía la fotografía pues salió de un abanico de propaganda que entregaban en mano cada día. Era la primera vez que esa propaganda hacían, la repartían en bares, hoteles, propaganda de mano, hacían de una figura esa figura era yo, y en ella, una foto mía, la que le inspiró al pintor. El pie del abanico era todo encaje de marfil. ¡era precioso! Al dorso del abanico iba, una reproducción del famoso pintor Goya. Era jugando al corro las niñas, por eso puso la gallinita ciega. En otras canastas había otros regalos, y que prefiero callarlo. Como había tantas flores, di la orden de llevarlas a la Virgen Nuestra Señora de los Desamparados. La patrona de Valencia. Eso causó un gran impacto, no era costumbre hacer eso. Como todo se termina, mi contrato terminó, me llovían los contratos Era una sala de Fiestas, pues iba muy bien pagada. El debut, “Hay madre mía” cuantas flores, cantaba una canción de Carmen Miranda, y me vi envuelta entre flores, en esa Valencia hermosa, se desvivía. Por los artistas de fama, que la fama te la dan ellos, creo que son los mejores Pues reconocen el arte, grandes artistas salieron, Concha Piquer tonadillera Que la vuelta al mundo ha dado, y que ha sido la mejor yo así la considero, y que era “valenciana” Como seguí trabajando, a Mallorca yo me fui, y siempre con mi abanico, Por muchas manos pasó, y alguien lo recordará, y por eso yo lo cuento alguno recordara, y si lee mi Relato poema, que me deje un mensajito, Que el abanico existió, y que lo diga clarito, de que vio mi abanico .En Tenerife está en el juzgado una denuncia, del abanico y un broche. Como se cundió la voz de la denuncia, el abanico aparece pero roto, una varilla tenía despegada, la alegría que me dio, mandé que lo arreglaran. Estaba en la calle Castillo, y en una bocacalle había una casa que los arreglaban Y allí me fui corriendo, lo miraron les gustó, y dijo lo pegaría, solo eso tenía. Pero me llegó un contrato de Sevilla, era la feria, y contentas nos pusimos. Pues un contrato en Sevilla, nada menos que en la feria es una suerte, con los preparativos del viaje, me olvidé del abanico, es normal en este caso. El contrato allí fue largo, tres meses duró. Como no soportaba el calor, y a Mallorca yo llamé, y con Pepe Tous hablé y se lo dije, pues veniros me dijo enseguida, contrato no faltará pues era muy conocida. Teresita Vázquez, con su Ballet en grandes carteles iba.
Para Santander, tenía otro ya preparado, yo alargaba las fechas, hacía lo que quería. En Madrid esperaban fecha, les dije que para octubre, yo les diría la fecha, el 15 era mi Santo, y pasarlo allí quería. Así pasaron las fechas, dos meses justos. En Santander era verano, buenas playas buen pescado, fuimos para quince días, y allí se pasó el verano. Allí empecé a resentirme otra vez de mis bronquios, aquel clima no me iba. Se lo dije al empresario, y querían prorrogarme, pues les levanté un embargo, y soltarme no querían, les dije que lo sentía, en Madrid ya me esperaban. La fecha muy buena en octubre, y ya quedó concretado.

En Madrid un acierto, el éxito asegurado. Allí me encontré con Machin, le conocí en Barcelona, el dinero que ganó cantado, en un negocio todo lo perdió. Pero pasemos por alto, yo cuento lo que pasó con mi abanico. En Madrid no querían nos fuéramos, había gustado mucho, buen repertorio. El contrato era de una mes prorrogable, pero a los quince días, ya se hablo de la prorroga. Me llamaban de otros sitios importantes de moda, uno de ellos era Villa Rosa, muy de moda en aquel tiempo, pagaban muy bien, pero yo me encontraba muy a gusto en Rio, una gran Sala de Fiestas cercana al Bernabeu,( Campo de Futbol )me hice muy amiga de los dueños, yo llegaba sobre las doce de la noche, para hacer el primer pase de atracciones, siempre salía con Angelita la dueña, y con ella fui al debut de Concha Velasco, Con la compañía de Celia Gámez, con el Aguila de Fuego, iba de conjunto, era muy guapa y muy joven era el año 1952, por eso sé los años que tiene, no los que ella dice tener. Cada uno es libre de quitarse los que quiera. Yo nunca escondí mi fecha de nacimiento, con eso no se engaña, y soy mucho más mayor que ella, pero está muy guapa y es una gran artista polifacética, no todos lo podemos decir, creo que ha sido la mejor en los últimos años. Aprovechando que estaba con la dueña cuando fui al Teatro, ya le insinué que tenía que dejarlo, los médicos a sí me lo aconsejaron. Le dije que pondría una gran figura, y mucho más joven que yo, y muy buena artista, me contestó enseguida que el Ballet si mi, ya no sería lo mismo, estaba muy disciplinado era como una familia. Yo lo sentía, pero mi salud y mi vida, era lo primero que me dijeron los Médicos. Angelita me subía mucho más de lo que cobraba. Pero no era cuestión de dinero si no de mi salud. Yo le dije que probaríamos a ver el resultado. Cuando trabajé en Santander, vi el traspaso de una sala de Fiestas, y no corta ni perezosa, escribí a un amigo de Hacienda que mirara si no lo habían traspasado ya,

A vuelta de correo me dijo que no, y que había hecho gestiones, de cuanto era el traspaso, como el precio me pareció bien, le dije que diera un adelanto de dinero en señal, y que viera las reformas que habría que hacerle. Me contestó que lo habían reformado y que estaba `para empezar a trabajar. Hablé con los dueños de Madrid, y con la nueva figura para mi ballet, haríamos una prueba y si no le interesaba, me lo llevaría para Santander. Así es como dejé el Teatro, se me hizo un gran Homenaje en el Castellana Hiltón, los camareros iban vestidos de bandoleros estilo cordobés nuy andaluz y quedó muy bonito. Fue al mediodía un aperitivo que sirvió de almuerzo de lo mucho que allí había. Se invitó a todo el mundo, hasta los huéspedes se unieron a la fiesta. Entre mis mejores amigas, Estaba Nini Montiam, Tota Alba, Trini Alonso, y un largo ecetra. Lloré de la emoción le decía adios al Teatro y Salas de fiestas. Era, el año 1953 con tanto jaleo yo ni me acordaba de mi abanico, eran muchas cosas las que llevaba como empresaria. La Revista Critica me hizo una entrevista, y alguna más después que conservo.

La sala de Fiestas, era Antigua Kursal Tierruca, era de una gran envergadura, muchos empleados, pues era Restaurante también con atracciones. Dejemos esto, pues para una mujer sola y joven, aunque había un encargado del dueño de la casa para fiscalizar el negocio, pero cayó enfermo y grave, tenía tuberculosis y no estaba asegurado. El dueño solo pensaba en el dinero. Por humanidad lo hice yo, es largo de contar, no quiero pasar por una hermanita de la caridad, pero si enfrentarme con la Madre superiora del Hospital Valdecilla, en donde quedó ingresado, después de mover Roma con Santiago, pues parecía la dueña ella, me tocó batallar pero quedó ingresado, y yo, con una complicación más. Esta es parte de la historia de mi abanico, y que alguien lo ponga en duda me duele. Hago un repasito pues para mi se queda lo que me tocó trabajar y sufrir, la vida no es de rositas. Mi Ballet me lo llevé a Santander, hasta que le conseguí contrato para Lisboa (Portugal) allí pasó seis meses en la misma Sala Fontoria. Como no pueden pasar de los deis meses, vino a España lleno triunfos, con una copa y las dos banderas, la portuguesa y la española, más de un viaje me tocó hacer para ver como marchaba, dejando el negocio de Santander. Mucho trabajo para una mujer sola, menos mal que Luis el encargado, tenía una mujer muy buena y me ayudó mucho en la curación de su marido, el dueño del negocio que no lo tenía asegurado ni un duro. Yo iba a Portugal alguna vez para vigilar mi otro negocio, y me servía de descanso, mucho sol y unas playas maravillosas, que no cuento de sus bellezas de nuestro País vecino.

El Clima de Santander era tan frio y humedo, que mi salud se empezó a resentir, me pasaba más tiempo en cama, los bronquios ya empezaron a ponerse peor, y una consulta de Médicos, me aconsejó que me tenía que ir de Santander, el clima frio y húmedo. Peligraba mi salud y mi vida en plena juventud, tenía 36 años, y que mientras se arreglaban las cosas, pasaron dos años para venir a Málaga, que es a donde me aconsejaron los Médicos por su sol y su buen clima. Aquí he pasado mas de cincuenta años, primero con mis negocios, pues el Battet se volvió para Lisboa por su cuenta, yo entregada a los demás, pues hay mucha gente que nos necesita, Siempre hay que mirar atrás, y ser util para cuando nos llegue nuestra hora, ir con las manos llenas, y creo he cumplido mi misión. Pero como no ocurra un milagrito, me voy sin el abanico. Veremos si alguien lee este pequeño Relato, y si tiene conciencia lo entrega, “ EL ABANICO EXISTIÓ. En Valencia lo vio mucha gente, y en Tenerife también. Encarna Sánchez, leyó una carta que yo le mandé, y yo la escuché como decía. LA COPE, llegará hasta donde tenga que llegar hasta encontrarlo. Pero se nos fue para siempre. ( guardo borrador ) Si alguien escuchó la carta que lo diga. está amarilla de tanto tiempo. “pero hay milagritos”
Veremos si tengo suerte.. Daría una buena gratificación










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