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" UNA VIDA MARCADA "

Cuando llaman a la puerta, llega una carta para la señora de la casa, era un día muy especial para ella, pues estaba rodeada de amigos en donde estaban dando una fiesta. El mayordomo la llama en aparte, pues traen una carta para ella y es urgente.
La señora sale sin ser vista pues nadie se ha dado cuenta, y siguen bailando y bebiendo, pero al que no le pasa desapercibida la salida de la señora, es al marido,(mejor dicho su amante) ella le enseña la carta que es de la hija de una hermana a quien no recuerda, pues era muy pequeña cuando ella salió del Pueblo.

La carta dice así. Querida tía Luisa, te escribo por mandato de mamá y que en sus últimos momentos le prometí que lo haría, y cumplo mi promesa.
Al morir mamá, quedo sola, y la ilusión de ella, es que me fuera contigo por ser su única hermana, y no quedar nadie de la familia, y nadie mejor que su hermana, pero yo no quisiera ser un estorbo para ti, ni causarte algún perjuicio, dada la vida social que llevas, pero por cumplir la promesa que le hice a mamá, podría ser una de tus doncellas sin que nadie supiera la clase de lazo que nos une.
Si te parece bien esta idea, me contestas, y pasaría a ser la más humilde de tus servidoras. Esperando tu contestación te envía un abrazo tu sobrina que sin conocerte te quiere, Susana

El amante después de leer la carta, e interesarse del origen de la muchacha, la persuade para que no la haga venir a su casa por ninguna causa, pues más pronto o más tarde, sus amistades se darían cuenta del lazo que las une, pero la tía insiste en traerla, y tenerla alejada de sus amistades, mientras la preparan para presentarla, pues sobrina ya no es una niña para llevarla a un buen colegio, y prepararla para entrar en el gran mundo en que su tía se desenvuelve, y llevada por su buen corazón, y el cariño que sentía por su hermana, no le importa correr el riesgo de tenerla consigo, es cuestión de ir preparándola poco a poco, y así se lo manifiesta a su amante, el al ver su empeño, no quiere llevarle la contraria para no desagradarla, y queda resuelta la fecha para hacerla venir, y como la tía Luisa tiene una amiga intima, le confía su caso para que sea ella la que ayude a su sobrina, y entre unos y otros, prepararla para entrar en sociedad.

Efectivamente, a la llegar Susana del pueblo aún luciendo sus mejores galas, desentona mucho de las amistades de su tía Luisa, pero a pesar de su indumentaria, ven en la joven un porte señorial dentro de la timidez y poca presentación.
Al correr los días, Susana va tomando otro aspecto, y su tía que va a verla a menudo con su amante, al que le hace llamar tío, aunque Berta, sabe algo que no es su tío, pero por complacerla así lo hace, y ven con agrado la trasformación en la joven.

Su tío se ofrece para llevarla alguna vez a dar un paseo para que conozca distintos lugares de la Ciudad, cosa que ya se hace demasiado a menudo, y el tío se convierte en asiduo acompañante, cosa que a la amiga de Olga ya no lo encuentra normal, y decide hablar con su amiga, y veladamente ponerla al corriente de todo, y al mismo tiempo aconsejarle que la lleve consigo, pues ya está lo suficientemente preparada para no hacer el ridículo con sus amistades, y al mismo tiempo quitarse una responsabilidad, pues no es de su agrado la asiduidad del tío Ernesto, cosa que Berta lo encuentra normal, y lo echa en falta el día que no va a recogerla, cosa que el tío Ernesto lo hace a propósito para saber hasta donde llega el interés de Susana hacia él, cosa que ella con un poco de mimo, otro poco de enfado así se lo manifiesta.

Al exponerle Olga a Ernesto el propósito de llevar a Berta a su casa para presentarla a sus amistades, Ernesto alega que debía esperar un poco más de tiempo, para ir preparando a sus amigos de la llegada de su sobrina, para que todo parezca más normal, cosa que a la amiga de Luisa no le hace mucha gracia, pero por considérala como una buena amiga, accede a seguir la farsa por un poco más de tiempo.

El tío Ernesto sigue yendo todos los días a recoger a Susana, y con su coche la lleva a recorrer los lugares más bonitos de las afueras de la capital, y es raro el día que no le lleva un regalo cosa que a la amiga de Luisa, ya no puede esperar más tiempo en decirle la verdad a su amiga, y la tía Luisa, decide dar una fiesta anunciando la llegada de una sobrina, y entre los amigos hay un muchacho que encuentra muy a propósito para hablarle de su sobrina, para que el haga de acompañante ese primer día.

El día de la fiesta, Julio que así se llama el muchacho que a Luisa ha escogido para su sobrina, el ser presentados, Julio encuentra a Susana, una mujer muy bonita, no esperaba esa sorpresa, pues era una de las mujeres más bonitas que había conocido, Susana es morena, pelo negro muy hermoso y abundante, pues por muchos ruegos de su tía para que se lo cortara, no lo ha conseguido, y por su aire entre ingenuo y pícaro, a Julio le ha encantado de que Luisa se haya fijado en el precisamente de entre los muchos amigos que frecuentan la casa.
Julio al encontrase con Ernesto, le ha comentado la alegría que tiene de haber sido el elegido por Luisa, para que haga de acompañante de Susana, por la misma alegría que siente, no se ha dado cuenta del gesto de desagrado de Ernesto, pero de momento nada puede hacer ni decir de lo que siente por Susana.

El día de la fiesta, Susana está guapísima, y felicitan a Luisa por haber traído a su sobrina para alegrar la casa con su presencia: Susana baila con todos, ríe, pues es la primera vez que se ve tan halagada, y sin querer coquetea con todos, cosa que a Julio no le hace mucha gracia por creerse el elegido por su propia tía Susana, y así se le expone, y Luisa se ríe y le dice que no se preocupe, que por ser el primer día debe dejarla disfrutar de la fiesta, ya que ella se encargará al día siguiente, de hablarle de el y concertar excursiones en que solo irán los cuatro, Ernesto Luisa, Susana y Julio, ya con esto se queda más conforme.

Ernesto ese día, está muy nervioso y de mal humor, y no le hace gracia él coqueteo de Susana, pero nada puede decirle para no llamar la atención de Luisa, y de los demás invitados, y sobre todo de la amiga de Luisa que no la pierde de vista en toda la noche.
Ernesto, de lo único que se preocupa es de beber, para ver si con ello puede alejar de su pensamiento a Susana, pues le tortura él verla bailar con unos y otros, y no atreverse ni una sola vez, por temor a delatar a su corazón, pero el alcohol da valor para muchas cosas, y a el le dado para ir en su busca, que en esos momentos Julio bailando se la ha llevado a una pequeña pérgola para así tenerla apartada del ambiente que ya respira por efectos del alcohol, y al mismo tiempo tenerla a su lado, pues aunque es la primera vez que la ha visto, le molesta verla bailar con unos y otros, y por el mero hecho de haberle elegido Luisa entre todos los amigos, la considera como cosa suya, y así se lo manifiesta a Susana, están haciendo proyectos, cuando aparece Ernesto, con el propósito de que baile con el un baile, pues en toda la noche lo ha podido hacer, por lo muy asediada que ha estado con unos y otros, pero no puede disimular los celos que le roen, y casi se lo dice así a Susana, cosa que a ella no le ha hecho mucha gracia, pues ella siempre vio al marido de su tía, por lo tanto tío suyo.

Mientras tanto Luisa y su amiga, no pierden detalle en ver como se comporta Susana, están muy satisfechas de su labor, pues se ha desenvuelto como si toda la vida hubiera pertenecido al gran mundo, es cuando la amiga, le dice que se alegra de que todo haya salido bien, y que Susana se quede a vivir con ella, pues le cuenta la asididuad de Ernesto, de los regalos que le hacía, y esto le hace ver a Luisa que debe vigilar a Ernesto, y Luisa un poco picada por los celos, decide observarlos esa noche, pues es muy importante para decidir lo que debe hacer después de las confesiones de su amiga, la decisión que debe tomar.

Sale al salón los ve bailando y no le da importancia, pero ve como Ernesto poco a poco, la va llevando a un lugar oscuro del jardín, allí dejan de bailar y observa que están hablando, pero no puede oír lo que dicen, pero no encuentra normal esa actitud, sobre todo después de haberla visto con Julio a solas en la pérgola y haberse hecho la ilusión de que algo pudiera surgir de es amistad.
Muy decidida va al encuentro de Julio, y al preguntarle por Susana, Julio le contesta que está bailando con Ernesto, pero que el no se mueve de allí, para que cuando termine de bailar con Ernesto, ella volverá para continuar haciendo los proyectos que estaban haciendo en el momento en que apareció Ernesto para invitarla a bailar, Luisa no le dice que ya no están bailando, y que están muy apartados del baile, y de los demás invitados.

Luisa le deja para seguir observando a su sobrina y a su marido, llega al lugar en que los dejó, y en donde siguen hablando más acaloradamente, y es cuando se da cuenta de las palabras de su amiga, y de los consejos que le venía dando hace tiempo, y empieza a recordar el comportamiento de Ernesto desde la llegada de su sobrina, y poco a poco, se va acercando hasta casi oír lo que dicen, y ya no le cabe la menor duda de la traición.

Se da media vuelta, y se va directamente a su dormitorio, abre un cajón, y saca un pequeño revolver que su marido le había regalado, para protegerla, pues por las ausencias de Ernesto tiene que pasar grandes temporadas sola, y con el arma en la mano se dirige hacia donde están Susana y Ernesto, y va directamente a deshacerse del obstáculo que le quiere arrebatar el cariño de su vida, y con este propósito, se esconde detrás de un gran macetero, y cuando levanta el brazo para disparar sobre el cuerpo de su sobrina, es cuando Ernesto lucha con todas sus fuerzas para besarla y abrazarla, pero Susana se defiende llegando en el forcejeo y luchando para que no lo pueda conseguir, hasta romperse el vestido, quedando casi desnuda, Susana lucía un cuerpo maravilloso, que aún enloquece más a Ernesto.
Dándose cuenta Luisa de que su sobrina Susana, nada tenía que ver con la monstruosidad que su marido quería cometer, y casi sin fuerzas, sale de su escondite y levantando el brazo dispara, y Ernesto al verla sale para impedirlo pero ya es tarde, y el es quien cae victima de su propia esposa y de su propia arma a la que un día regaló para defender su casa y su honra.



Teresita Vázquez

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Publicado el: 15-02-2003
Última modificación: 00-00-0000


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