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No es un cuento. 11 sept.2005 murió Elías.

En el mes de julio a finales, 2005 conocí a Elías, 56 años, profesor, bien parecido, muy culto, educado, llegó solo a la 5ª planta del Hospital para ingresar.

Venia de la consulta de Reumatología, su aspecto era cansado, llevaba horas esperando en la consulta, en RX , y por fin lo visitan y lo convencen para que ingrese unos dias.

Llega mal humorado, contrariado porque su salud flaquea y el se siente muy joven para eso.

Llega sin ningun tipo de Historia clinica, nada podia hacer yo con el como enfermera si no tengo órdenes médicas previas, solo podía escucharle, y no tenia tiempo.

La planta estaba saturada de trabajo, la medicacion de todos los pacientes por sacar, controlar y repartir, mas de media planta con fluidoterapia y medicacion intravenosa que debe darse a las horas; aún asi decidi escucharle, habia demasiada intranquilidad y angustia en su mirada.

Delgado, unos 60 kg, midiendo 1′′70cm, Me presenté, le dje: Elías, yo me llamo Carmen, soy la enfermera que me voy a encargar de Ud y sé que entre los dos vamos a conseguir que ud mejore siguiendo lo que el medico considere mejor para su salud, pero ahora tiene que bajar a urgencias.

Pude convencerle, pedí una silla de ruedas para que no se cansara acompañado de un celador para que el medico hiciera su ingreso y le pusiera tratamiento, aceptó porque le prometí que ya en media hora le atendia y le mostre a la habitacion que iria, su cama, y le gustó eso, que le reservara ya su lugar, y que dejara la bolsa de sus cosas ya alli si queria.

Lo recibo de nuevo ya mas calmado, le explico lo que le voy hacer de entrada, para que no tenga dolor y se sienta mejor, y el intenta explicarme bien claro, que algo falla en su diagnóstico, porque lo que el tiene es una bajada de calcio y por eso está asi.

Solo lo escucho, le dejo que explique todas sus versiones, mientras le voy poniendo el tratamiento, suero, atb y analgesia.

Ya mas tranquilo le voy a entregar un par de tarjetas para cuando vengan sus visitas, esas que todo el mundo pierden, que nosotros no reclamamos, porque no somos guardias sino enfermeras, y que al final todo el mundo pasa a la hora que quieren o a la que pueden, (porque cada enfermo es un mundo, y en cada familia mil problemas tras un ingreso en hospital, cosa que pocas veces tenemos en cuenta.)

Sigo, mi sorpresa fue cuando al entregarle las tarjetitas, me cogio de la mano, y me dijo: "perdona Carmen, no recibiré visitas, no tengo a nadie, he venido solo" me pilló desprevenida, pero reaccione enseguida, me dolió mucho oirle decir eso, era como una confesión, un SOS, y me salió del alma, le dije, "no está solo" ahora ya me tiene a mi. nos tiene a todos, pero yo aunque acabe mi turno pensaré en ti hasta el dia siguiente que vuelva.

Su estado era grave, un cáncer terminal, con metástasis ósea, que ni el sabia y pensaba que era reuma. le quedaba muy poco tiempo de vida, leia, anotaba todo, decia que iba a publicar todo lo que le estaba pasando.

Era muy reservado con su vida privada, pero iba llegando el momento de saber de algun pariente, para poder notificarle su estado, nunca quiso decirlo, antes de finales de julio pidio el alta voluntaria, para arreglar papeles de notario, y regreso a los pocos dias mucho peor, deshidratado y con dolor insoportable, se le instauró una perfusion de cloruro mórfico para sedarlo, perfusion continua, se relajo y durmio tranquilo, pero al despertarse me decia: No me duermas, me apretaba la mano y me decia: ves? ves que fuerza tengo? yo no me puedo morir con esta fuerza. Y lloraba, solo podia estar a su lado, aumentar la dosis y esperar que se tranquilizara, decirle que no estaba solo, que aunque durmiera yo seguia a su lado. Pero...... no era verdad, yo no podia estar alli todo el rato, tenia que seguir atendiendo a los demas, y entraba frecuentmente a echarle un vistazo. Llego mi periodo de vaciones, y yo debia irme, se lo dije, no queria irme sin decirselo, me dijo que me esperaria, sonreia, notaba como se habia encariñado conmigo, yo sentia una inmensa ternura por el, demasiada soledad para un ser humano.

Volvi de mis vaciones, y seguia solo, en estadio terminal pero aun con peridos de consciencia clara, reconocio mi voz enseguida e hizo un esfuerzo inmenso por abrir los ojos y decir mi nombre. El problema de querer morir solo sigue, supimos que tiene algun hijo de 32 años y quizas esposa, pero respetamos su voluntad de no buscarles, no avisarles, de modo que se avisa al juez, es como corresponde en estos casos.

Le atendi lo mejor que he sabido, que he podido, se que no le falto analgesia para su dolor fisico, pero lo que no sé es hasta donde llegaba su dolor moral, ese no lo vemos, yo cuando observaba su rictus de angustia, eso me decia que sufria, la cambiaba de posicion, lababa su boca, ojos y le cogia la mano, y le decia al oido aunque parecia no oirme, que estaba alli a su lado, y aprecia una leve sonrisa en su cara.... Murio ayer a las 7′20, yo no estaba, murio solo, sin nadie que le cogiera su mano, cuando fueron a cambiarlo de posicion ya no respiraba. Es paradojico, yo me desperte a esa hora corriendo, pensando que tenia que trabajar, y me habia equivocado, tenia libre, hice mover los coches de la calle porque no podia sacar el mio, llamo al hospital para no llegar tarde, y me dicen mis compañeras que no me tocaba ir, pensé un despiste mas de los mios, me volvi a casa y me acoste de nuevo un rato mas. Hoy si trabajé toda la tarde, solo al llegar pregunto por el, miro la hora de su muerte y solo se me ocurre pensar, si es buena tanta soledad, hasta que punto es bueno aceptar la soledad e irse preparando para un tramo final, murio solo, y aún despues de muerto sigue solo esperando una orden del juez sin nadie que le llore. Quizas queria eso? quizas en su dia, pero no en los ultimos, porque preguntaba ¿donde estan mis amigos? y.... No me puedo morir....

¿Hasta que punto tenemos derecho de privar a un hijo de saber que estas muriendote y no le das la opcion de despedirse, perdonarse si fuere el caso....? Por mas que insistimos no dió direccion ni telfono alguno para avisar a nadie.

Así que tanto que nos preocupamos por tonterias, y que breve es el tiempo a veces que nos queda por vivir.

VIVAMOS CADA SEGUNDO EN PLENITUD, PORQUE ESTA VISTO QUE, NO SABEMOS NI EL DIA NI LA HORA.

DESCANSA EN PAZ, ELÍAS.

Quisiera haber contado algo mas alegre, pero esto era lo que llevaba hoy dentro y hace dias.


gaviota frágil

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Publicado el: 14-09-2005
Última modificación: 08-04-2008


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