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portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

La casa donde nací.

Como no recordar mi casa,
muros que me cobijaron,
tanto fue su calor alli,
que aún no me olvidaron.

Cada habitacion guarda,
secretos bajo la almohada,
miradas cómplices, jugada,
de niños con esperanza.

Los rincones de esa morada,
perfumados como la ropa
de domingo por la mañana,
como novia engalanada.

Sus cantos conocidos, cuando,
cose, friega, lava, o plancha,
ordena, y pone en marcha todo,
abriendo puertas y ventanas.

Son tantos los recuerdos,
que allí me llevan, llaman,
me mecen, acunan, cuando
mas lo deseo, me embargan.

Me falta, aquellos dias,
tan llenos de mimos, risas,
alborotadas, por el cariño,
que a su sentir brillaba.

Entre el ruido del fuego,
esa chispita que iluminaba,
como hierven, ollas repletas,
de lo que madre cocinaba.

Aquel olor que impregnaba,
parte de la casa blanca,
el humo de la cheminea ancha,
que desde lejos se divisaba.

Nos hacia saber, que vivia
allí, ella, madre, la reina,
la mas bella, de nuestra vida
esperandonos mientras ama.

En cada piedra, un susurro,
en cada esquina de esa casa,
mirada última, que se alejaba,
mientras la lágrima se escapa.

Porque un hijo más, se aleja,
porque la vida lo reclama,
porque debe cortar amarras,
porque ella ya no estará alli,
para abrazarlo hasta el alma.



gaviota frágil

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Publicado el: 27-09-2003
Última modificación: 20-10-2005


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