portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

UNA RELIQUIA DE AMOR

                                                yo imagino que todo lo que digo es así
                                                                      sin que sobre ni falte nada
                                                                                 Miguel de Cervantes



A vuestra merced Sancho Panza:


Vos teníais que entregarme una carta
y aunque era buena vuestra intención,
vos disteis por olvidalla y en vuestro camino se extravió.

Pies faltáronle al barbero el día quela encontró
y de buena fé trájomela cuando reconoció su valía y la firma
del hidalgo señor Don Quijote, Caballero de la Mancha,
de quien vos sois leal y fiel servidor.

Dirigida está a la señora Dulcinea,
discreta y buena dama, nacida en el Toboso.
Dixo el barbero quela dama no es otra más que yo,
ya que vuestra merced preguntaba por Aldonza
mesma que vuestro señor nombraba Dulcinea
y de ahí tomó su conclussión.

Desta carta vuestro amo dixe su grande amor a Dulcinea,
un amor apassionado, como nunca alguno existió.
Dixe en ella que jamás permitirá el valerosso hidalgo,
que el interés ni el miedo, el rencor ni la mala afición,
le hagan torcer su camino y su fiel resolución:

- Quel, Caballero de la Triste Figura,
  ha de ser della hasta la muerte o hasta que se lo permita Dios.

Confiando en su discressión, pídole de vos un favor,
hágale llegar mis palabras a vuestro honorabilíssimo señor:

Dígale, questa Aldonza Lorenzo, a quién el amor nombró Dulcinea,
no fue nacida dama de alta alcurnia,
ni viste de oriental seda.

Quella face su duro oficio y de la vida sólo ocupa cada día
miserias y desasosiegos laborando de sol a sol.

Quella del amor no ha conocido placer alguno
más que aprender a esquivar los avances y las embestidas
delos mozos y borrachos que la rondan a las puertas del mesón.

Dígale, señor Sancho Panza,
quela vida desta humilde sierva por un momento se iluminó,
y que hoy se le ha visto engrandecida con tan inmerecido amor.
Porque obsequiole el sabor de la esperanza y brindole una ilusión.

- Y quella, Dulcinea del Toboso,
  será suya hasta la muerte o hasta que se lo permita Dios.


                                                                                          Aldonza Lorenzo


_____________________________________________________

Nota: Mi más sincero agradecimiento al Monasterio de Villa Morena
por haberme permitido utilizar esta carta atribuída a Aldonza
Lorenzo, mejor conocida como Dulcinea del Toboso. He tratado de
reproducir lo más fielmente posible el contenido de la misma dada
la dificultad de leer la caligrafía y la antigüedad del manuscrito.


anaMía

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 29-09-2003
Última modificación: 30-09-2003


página personal de anaMía


editar deja comentario al poema

regresar









portal de la palabra virtual