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portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

ANA FRANK

-Ana, sé que hubieras querido hacer tantas cosas en la vida.
-No era mi destino; la maldad se encargó de cortarme las alas.
-Te he solicitado esta charla y me recibes con una sonrisa.
-¿Qué más puedo hacer? Ahora espero que me tengas confianza.

-Te has convertido, para muchos, en algo así como un símbolo.
-¿Y crees que sirva de algo? Desgraciadamente aún hay racismo.
-He leído tu Diario, creo que lo deberían conocer todos.
-Todo lo que está ahí ocurrió, no fue un simple espejismo.

-Lo sé Ana, lo sé, para pesar de tus no pocos detractores.
-Mi único delito fue haber pertenecido a una familia judía.
-Sé que en esta entrevista, revivirás algunos horrores.
-No importa, si de algo sirve esto, yo qué más daría.

-¿Dónde y cuándo nació la inolvidable Ana Frank?
-En Frankfurt, Alemania. Nací el 12 de junio del año 1929.
-¿Quiénes fueron tus padres? Aún hay mucho por preguntar.
-Otto Frank y Edith Hollander, que espero en gloria estén.

-¿Cómo fueron tus primeros años de vida en tu natal Frankfurt?
-Muy felices, era yo muy jugetona, bromista y muy amigable.
-¿A qué jugabas? Quisiera que nos platicaras, por favor.
-Con Jana Pik, amiga mía, saltaba la cuerda, era formidable.

-¿Tu familia era rica? ¿Cuál era el nivel en que vivían?
-Éramos acomodados, mi padre era un hombre de negocios.
-Debo entender, pues, que de lo esencial ustedes no carecían.
-Así es, fueron tiempos buenos, entonces todo era precioso.

-¿Qué nos podrías platicar de tu hermana mayor, Margot?
-Era una buena chica, ella me llevaba tres años de edad.
-¿Cómo era la relación que se daba entre ustedes dos?
-Era normal, teníamos ciertas diferencias, pero nada en especial.

-¿Y en los estudios, en la escuela, como era Ana Frank?
-No era muy aplicada, pero sí demasiado, muy platicona.
-En cuanto a las materias escolares, ¿te gustaba estudiar?
-Pues sí, pero como te decía, siempre fui más juguetona.

-Cuéntame ahora de Kitty, quien fuera tu gran confidente.
-Con ese nombre bauticé a mi querido Diario, de tapas rojas.
-Le diste una personalidad, era una amiga tuya excelente.
-Sí, yo necesitaba a una muy fiel, de ésas que no sobran.

-Ana, tu Diario, ha sido traducido a más de 50 idiomas.
-Lo sé y también que lo han llevado al teatro y al cine.
-Mas no todos lo conocen, quiero preguntar algunas cosas.
-De acuerdo, pero no muchas, quizás ya no tendría caso.

-¿Que fue lo que motivó a que tu familia se escondiera?
-Un citatorio de las SS que fue dirigido a mi hermana Margot.
-Es decir, de los que perseguían a judíos. ¿Por qué a ella?
-Bueno, luego hubiéran sido para lo demás, para todos.

-¿Qué significó para tí, una niña, ese acontecimiento?
-Me llené de horror. Fue entonces que nuestra vida cambió.
-Y tu papá decidió que se esconderían por un tiempo.
-Así es. Todo era incierto, el nazismo llegó y nos fastidió.

-¿Renegaste en alguna ocasión por haber sido judía?
-No, en cambio sí renegué de que no se nos respetara.
-Ustedes estaban reprimidos, coptados, mucho sufrían.
-Sí, éramos tratados muy mal, como si fuéramos gente mala.

-¿A qué edad llegaste a Amsterdam, la capital de Holanda?
-A los cuatro años, en 1933, al llegar Hitler al poder.
-Mas tarde, en 1940, vendría a Holanda la ocupación alemana.
-Sucedieron cosas muy feas y dolorosas que nunca soñé.

-No quisiera prolongar mucho la entrevista, te ves cansada.
-El Diario de Ana Frank, Kitty, tiene muchas respuestas.
-Entonces, te preguntaré por lo que ahí no se relata.
-¿A nuestra captura? Te advierto que seré un tanto escueta.

-Cuándo los arrestaron y a dónde los llevaron?
-El 4 de agosto de 1944 nos trasladaron a Auschwitz, Polonia.
-¿Tienes idea de quién fue la persona que los delató?
-Con certeza, no, pero qué importa, eso ya no me agobia.

-¿Y qué sucedió después, contigo y con tu tu hermana?
-En octubre nos llevaron al campo de Bergen-Belsen, Alemania.
-Era un sitio de exterminio. ¿Ustedes lo ignoraban?
-No. Lo sabíamos. Estar ahí, era como estar ya en la nada.

-Ana, no te preguntaré sobre el desenlace y triste final.
-Margot y yo adquirimos tifus y sarna, morimos en 1945-
-¿Qué le dirías a los que hoy con los nazis quieren simpatizar?
-Que son un manojo de contradicciones, es lo que yo digo.

-Ana, verdaderamente has sido muy amable y paciente conmigo.
-Mi vida no ha terminado, aún vivo, aún estoy presente.
-Gracias por tu Diario, es un gran testimonio, único.
-En mi libro de tapas rojas, es seguro que me encuentres.


NOTA: Ana Frank, víctima judía de los nazis, murió el 12 de marzo de 1945, en el campo de concentración de Bergen-Belsen, Alemania.
Sus restos fueron arrojados, como los de miles de judíos, a una fosa común.
La revista Time eligió a Ana Frank como una de las cien personas más destacadas del Siglo XX.
Otto Frank, su padre, era un industrial dedicado a la elaboración pectina, materia primra para las mermeladas.
El Diario de Ana Frank relata los más de dos años en que ella y su familia, junto con cuatro personas más, vivieron escondidas del horror nazi en la parte trasera de una casa del centro de la Ciudad de Amsterdam, misma que hoy funciona como un museo.

Un sencillo homenaje a la memoria de Ana Frank y a las víctimas del Holocausto.


Raff

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Publicado el: 20-02-2004
Última modificación: 01-11-2016



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