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portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

Entre Narciso y el Llanero Solitario


Al poeta Leopoldo María Panero


Ceniza del estruendo resistiendo a lo punzante;
Ermitaño del opio sonriéndole a los lobos;
Árbol sobre las líneas de Lewis Carrol,
Y acaso, carne en los caminos de nadie,
O sólo el bostezo rubio de Marilyn Monroe.
Entre pasadizos secretos, los buitres
Felizmente decapitan la oscuridad:
La zona oscura del alma donde no llega el llanto,
Ni los jardines barren mariposas negras.
La lógica de los espejos atraviesa los pájaros;
La de las ventanas, la bruma del ojo.
Sólo así son reales los retratos cuando se acarician
Bajo el silencio sutil de los cadáveres;
La vida tiene esos cristales de piedras oscuras:
Laberinto de círculos donde caballos de luz,
Rotan alfileres atravesando la lluvia de los párpados.
Pero no sólo eso. La vida está hecha de peces ciegos,
De verdugos montados en ángeles,
De manicomios donde las cadenas son todo,
De manos gravitando en el vacío de fotografías,
De llaves silenciosas que no abren el cielo.
La vida hay que perderla para ganarla:
Todos gozamos el atroz desierto de la inhumanidad,
La insomne nube de los hospitales
Y esa luz de la esfera, heredada de ovejas blancas.
Advertimos, también, el frío y la alegría,
Pese a que la noche nos tira las cartas como una gitana,
Y nos hace ver el bolsillo de esperanzadora balanza.
Pese a todo, hay un puente donde la carne excava
Y el sombrero de los ojos duerme en el patíbulo…


André Cruchaga

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 05-06-2005
Última modificación: 00-00-0000


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