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portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

Las espinas de la rosa.

Quitando espinas a la rosa,
cuanto mas me iba esmerando,
en llegar al fin del trabajo,
en vez de sentirme aliviada,
en cada una que quedaba,
mas y mas me iba pinchando.

Una tarde fructífera,
mi corazón ha sangrado,
de tanto leer y leer,
mis ojos se agotaron.

Fué cayendo la tarde,
y en cada estrofa leida,
un hierro sentí clavado,
leí sobre cuatro meses,
cuanto se habian hablado.

Y me fui dando cuenta,
que ni por equivocación,
un minuto en su corazón,
a mi me ha dedicado.

Estaba muy ocupado,
para mi no hay lugar,
yo soy solo eso,
un gran árbol marcado.

Marcado para talar,
árbol majestuoso, frondoso,
pero al fin y al cabo,
mi sombra no ha buscado.

No es de mi que ha deseado,
fuera su sombra silenciosa,
callo, trago saliva,
y dejo mi sentir guardado.

Sabiendo todo esto ahora,
no dejo de preguntarme,
¿conmigo no rie ni llora,
porque vino a visitarme?

Y fué cayendo la noche,
mente y cuerpo cansado,
deja de angustiarse,
poco a poco sosegado,
ve que pasa a su vera,
sabe que no es amado.


gaviota frágil

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Publicado el: 12-05-2006
Última modificación: 25-12-2011


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