portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

La piedra en el corazón

No puedo asumir la muerte
como extremo de la vida
ni el latido cotidiano
como un quejido del alma.
El arroyo corre solo
por las tierras labrantías
y el tiempo se marcha erguido
como un suspiro en el agua.

Amor que no es bien querido
no redime el corazón
ni tampoco se diluye
en una copa de vino.
La barca navega en el mar,
en el cielo la esperanza
y en la calma y en los vientos
la buena razón de amar.

Poetas… son en verano,
en otoño monigotes,
en invierno son mendigos
y en primavera dan pena.
El amor de adolescente
camina por calle ancha…
el viejo que no camina
es un carbón en las ascuas.

La sierpe come escondida,
el tigre con sangre en la boca,
al fragor de los cañones
gime también la partida.
No es el viento en la montaña
la orquesta de mil palabras,
pero suena como gaita
y una triunfante sonata.

Brilla bien una moneda
cuando es de oro macizo,
el cobre las manos mancha
y no endulza la vista.
Un mercader no resiste
ambas manos en la espada,
pues con una vende plata
y con la otra, a su amada.

En el mar se guarda el agua
en las montañas el frío
en la cintura la daga
y en los odres el buen vino.
El caballo no se presta
ni la pistola tampoco
y el que presta a la mujer
le ponen jubón de loco.

A las grandes atalayas
no las vencen las espadas
ni el estruendo de las cajas
de los tambores y el trueno.
Son violadas justamente
por caballeros andantes,
con adargas y suspiros
y con la pica de Flandes.





Julio Serrano Castillejos

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 26-02-2007
Última modificación: 24-09-2007


página personal de Julio Serrano Castillejos


editar deja comentario al poema ver mensajes ver comentarios al poema

regresar









portal de la palabra virtual