portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual
portal de la palabra virtual portal de la palabra virtualno descansarán nuestros versos portal de la palabra virtualbajo la inerte sábana del olvido portal de la palabra virtualanaMía

Joven y bella dulcinea....

El sol se reflejaba en mi armadura
bien entrada la mañana
Despierto con amargura
tras una dura semana.

Alzo la vista al cielo
Miro y observo el lugar
No diviso cerca al clero.

Retomo el paso y el andar
me dirijo hacia un riachuelo
Por fin me podré duchar.

Mi espada arrastra por el suelo
surcando la tierra al pasar
marcando mis pasos lentos
En compañía de mi sucio aliento.

Hincaron mis rodillas en la orilla
y el agua fluía con soltura
agaché mis manos oscuras
para limpiarlas de espanto.

De repente escucho un canto
justo de mi frente venía
era una dulce y adorable niña
que enamoraba al llanto.

Mirarla fue castigo
pues encendió mi apagada llama
pero era demasiado joven
bella y dulce como el alba.

Maldije cuanto estaba conmigo
mi edad, mis arrugas y canas
deseaba ser un robusto chiquillo
para enamorar a esa increíble dama.

Valiente guerrero de mi llamada
salvases a mi familia y ahora te pertenezco
no soy fuerte como buey ni ser funesto
pero serviré a tu ley y mi corazón te doy.

Fueron palabras angustiosas
No podía imaginar lo sucedido
cuando comencé a recordar
lo que la noche antes había vivido.

Ya encontré explicación a lo vivido
pues me remonto al día anterior
que una sangrienta batalla
ocurrió justo a mi alrededor.

Eran cientos y miles
más si al horizonte mirabas
se expandían como plaga
atacando a civiles.

Mi reacción fue exacta
Recogí a quien pude
Entre ellas a esa niña
que salió del suceso inmune.

Y ahora frente a ella estaba
solo aquello nos une
pero el río nos separa%85

La volví a mirar
y perplejo quedé
cuando la ví caminar
dulce era como miel.

Cabellos largos rizados
que alocados por el viento
capturaban mis reclamos
congelando el momento.

Con ojos de piedra preciosa
Brillaban como faro sobre la mar
como luna al reflejar
que la noche se aproxima.

Con ojos de belleza anormal
Me miro fijamente
y sin poder reflexionar
anduve hasta quedar a su vera.

Eres joven pura dulcinea
pero no debes de hacer eso por mí
no soy más noble caballero
con una vida mala y ruin.

Rota en pedazos marchó
sus lagrimas recorrían su cara
lindos mofletes que mojados
parecían cataratas de pasión.

Tras mi espalda encontré un mago
que sin preguntarme me capturó
entre hechizos de brujería
y en niño joven me convirtió.

Ahora cabalgo en lomos de mi caballo
que grande a mis piernas quedó
Buscando a esa dulce niña
que a mí me enamoró.


AbelMa

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 03-10-2010
Última modificación: 00-00-0000


página personal de AbelMa


editar deja comentario al poema

regresar









portal de la palabra virtual